martes, 7 de diciembre de 2010

Y aqui estoy, tirada en mi cama, con mi hornito aromático de patchouli (fragancia de mi adolescencia hippie), y escuchando música de meditación.
Epoca de balances diciembre.
De balances y proyección al futuro, aunque el futuro no existe, solo el presente.
Pero no me puedo quejar de este año aunque tuvo sus cosas malas.
Murió N.y realmente que para mi fue una pérdida.
Pero consolidé amistad con las chicas y otras situaciones, como con la de C., se están haciendo evidentes lo que no es malo, simplemente hay que aprender.
Tengo muchos proyectos  materiales para el año que viene, pero creo que en lo espiritual, en lo emocional mi deseo más profundo es seguir creciendo como persona, como la que soy. La que soy de verdad, sin coraza.
Es todo un desafío para mi porque no estoy acostumbrada a eso.
En fin... a nadie le importa.
Más allá de todo debo decir que me siento bien.
Hoy es el segundo día seguido que puedo decir esto y es muy importante.
Si yo estoy bien con el mundo el mundo va a estar bien conmigo ¿no es asi?
Y los sueños se cumplen.
Ojalá se cumpla el mio.
Hasta mañana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gran experimento!! ser lo que soy, sin coraza. Algo a lo que toda mi vida me rehusé a hacer. Pero es como cambiar de vida misma el probar tal método.
Y como corolario, opino que, si estas bien con vos misma, el mundo no importa...ni te vas a fijar en el mundo, salvo alguna que otra vez. Y cuando lo hagas, te va a sonreir.